VIAJE POR EL ATLAS MARROQUI DEL 18 AL 22 DE OCTUBRE

Un año más nuestras compañeras de la sección de montaña, Mª Luísa y Mª Cruz, volvieron a Marruecos. Esta vez la idea era subir al M’Goun, con una altitud de 4.071 metros y bajar por las maravillosas gargantas de Arous o las de Achabou pero cuando hablaron con Hamid, el dueño de la Kasbah du M’goun en la aldea de Tabant, les dijo que a mediados de octubre ya es un poco tarde… y cambiaron de idea.

Acordaron entonces hacer 3 días de ruta por el remoto, auténtico, tranquilo y bello valle de Ait Bougmez (Valle Feliz) al pie del macizo montañoso donde se encuentra el M’Goun; contrataron nuestro guía y mulero-cocinero en la Kasbah y se adentraron en el ramal sur del valle hasta el fondo del mismo subiendo a media altura por la vertiente sur. El segundo día subieron a 3.000 metros para pasar al ramal norte del valle, experiencia maravillosa, cresteando con vistas al Mgoum y el tercero volvieron a Tabant pegadas al río ¡lleno de vida!, puedes ver los niños camino de las escuelas, a las mujeres lavando, de qué manera trabajan la tierra hasta el último recuncho...

El valle es maravilloso y muy verde debido a sus sistemas de regadío; abundan sobre todo, los nogales y en esta época huele por todas partes a manzana porque están con su recolección.

Se pernocta en lo que llaman en francés Gites o Gites d’etape que pueden ser, desde casas en alguna aldea perdida (con sus habitaciones de 6 camas y su ducha caliente) hasta apriscos de cabras en medio del monte con colchonetas que transporta el mulero; depende, sobre todo, de lo remoto del recorrido. Tienen en común todas ellas que el mulero llega, instala su cocina de butano y hace la cena. Tambien se puede dormir en tiendas que transportaría el mulero.

La comida del mediodía depende del recorrido; si puede hacerlo la mula, cuando llegas te espera el mulero con el tajine recién hecho y si no, el guía transporta algo más sencillo.

Bueno, una zona maravillosa, con unas montañas alucinantes.